Variables Caóticas. “Una contribución teórica en propuesta para una Plataforma Anarquista Informal” + “Ataco, luego existo” por Nikos Romanós

“Variables caóticas”
“Una contribución teórica en propuesta para una Plataforma Anarquista Informal”

[Traducido por Sin Banderas Ni Fronteras]

1) La desobediencia es una virtud

 

“Estás obligadx a fingir que respetas a personas e instituciones que consideras irracionales. Vives por la moda en una época de cobardes, atadx a convenciones éticas y sociales que desprecias, que condenas y que sabes carecen de cualquier fondo. Es esta constante contradicción entre tus ideas y deseos y todas las formalidades muertas (…) de una cultura que te entristece, te desorienta y desequilibra. En esta lucha insoportable se pierde cada baile por la vida, se pierde todo el sentido de tu personalidad a cada momento en que te oprimen, a cada momento que limitan y controlan la libertad de tu fuerza. Este es un golpe venenoso y mortal causado por el mundo civilizado”.                           (Octave Mirbeau).

 

Llevamos mucho tiempo desde que nos hemos opuesto al mundo de la autoridad y sus innumerables proyecciones e imposiciones sobre nuestras vidas. Hemos pisado la línea con el mundo de la anarquía tratando de encontrar cómplices en el “crimen” de la insurrección anarquista, como una postura de vida de cara a la barbarie de los tiempos modernos.

Hasta ahora hemos tratado de realizar motines más pequeños y más grandes, siempre sobre los principios de auto-organización, de la anti-jerarquía y de estructuras horizontales. Buscando a través de procesos colectivos para lograr nuestra auto-educación personal con el fin de adquirir experiencias, familiarizarse con los procedimientos anarquistas mientras “hacemos nuestras” más y más formas de lucha, hemos llegado a conocernos unxs a otrxs sobre la base de objetivos y aspiraciones comunes a fin de continuar nomadeando por los senderos de la acción anarquista caminados -o no- hasta ahora.

Con esta cultura política como vehículo, armamos nuestras negaciones y decidimos pasar del impulso espontáneo a la acción organizada. Siempre nos hemos sentido parte de un frente anarquista multiforme que ha luchado contra la autoridad de varias maneras y nosotrxs, por nuestra parte, sentimos que hemos contribuido de esta manera a la guerra por la destrucción del poder y su civilización.

Enemigxs de toda discriminación estatal, social, religiosa, racial y de género,  enemigxs de una máquina autoritaria que aplasta a poblaciones enteras y mata a otrxs en la cárcel de la explotación. Una máquina que actúa violentamente contra la naturaleza y destruye la vida salvaje en el altar del desarrollo capitalista. Junto con tratar de atacar los tentáculos asesinos de la soberanía, también desaprobamos, a través de nuestras palabras, a la sociedad que la tolera y la reproduce en millones de formas.

Pero la historia comienza mucho antes …

Comenzando en la periferia del ámbito anarquista, desde nuestra primera participación en conflictos en manifestaciones, en Exarchia o en otro lugar, empezamos a sentir que lo espontáneo y lo no organizado ya no nos acomodaba. Así pasamos por lugares de reunión anarquista (estudiantiles o no) donde estuvimos más o menos involucradxs, hemos participado en asambleas generales, en ocupaciones estudiantiles, mientras que poco a poco llegamos a conocernos unxs a otrxs y creamos grupos callejeros organizados aplicando prácticas agresivas en el periodo 2006-2007 -durante las movilizaciones estudiantiles – mientras que otrxs ya se habían encontrado previamente a través de nuestra presencia en agrupaciones anarquistas en las escuelas.

Cada unx de nosotrxs estaba buscando un modo de organizarse y actuar, y es por eso que todxs buscamos nuestro camino a través de grupos pequeños o más grandes de compañeros que promovieron prácticas de acción directa. Nos movimos dentro de las asambleas de solidaridad con lxs presxs políticxs que promovían el valor de la acción multiforme, eligiendo -entre otras cosas- sobre una base consistente, incluir la dimensión de la solidaridad agresiva (por ejemplo, la Coordinación de Acción por lxs Combatientes Encarcelados).

Por nuestra necesidad individual y colectiva de promover la intensificación del ataque anarquista contra la autoridad a través de las colectividades organizadas de acción directa, todxs nos encontramos de nuevo en la Conspiración de Células del Fuego.

En diciembre de 2008 bajamos a las calles inundadas por la ira de lxs insurgentes buscando perdernos en la multitud con el fin de contribuir a la difusión de la violencia metropolitana. Después de esto, tratamos de enfocar la acción directa y la difusión de la nueva guerrilla urbana anarquista (que, como dice su semiología, reivindicó en un modo político la herramienta de la guerrilla como una práctica anarquista, lo que era algo realmente nuevo hasta ese momento).

Así que estas son nuestras raíces y nunca vamos a renunciar a ellas. Muchas veces, con el fin de ver cómo avanzar, tienes que mirar quién eras antes y desde dónde comenzaste. Así que para nosotrxs, la corriente anarquista (que ha llegado a ser descrita como un “espacio”) con todo lo bueno y lo malo – en lo que en mayor o menor medida hemos contribuido-, es nuestra matriz. Dentro de los procesos de este “espacio” en que nos encontramos, hemos llegado a conocernos unxs a otrxs y llegamos hasta el hoy, y es por eso que no vemos ninguna necesidad de un autoexilio. Puesto que la corriente anarquista es un constructo sintético donde se mezclan muchas ideas y también prácticas, y puesto que el espacio no tiene longitud y latitud desde donde dividirse, fue innecesario para nosotrxs encontrar otro espacio. Además, se ha demostrado históricamente que no es ni productivo ni factible hacerlo. Este mosaico de muchas escuelas diferentes de teoría y prácticas que conforman el “espacio” anarquista promueve el desarrollo de la competencia política. Depende de todxs nosotrxs, sin embargo, asegurar la calidad de las características tal competición. En cualquier caso, el autoexilio no contribuye ni nos cubre personalmente.

Cualquier cosa que se pueda ver como elementos negativos en el llamado “espacio” es también la propia responsabilidad de cada unx de contribuir a eliminarla. La burocracia, el hegemonismo, las jerarquías informales, la intriga y las falsas amistades y falsxs “compañerxs” apuñalando por la espalda están ahí desde el tiempo que existen anarquistas, porque son elementos humanos de nuestras contradicciones que surgen constantemente en conflicto unas con otras. Todas estas patologías se deben a actitudes que no pertenecen a una tendencia anarquista en particular sino que a todas, y si no son tratadas como son, las vamos a encontrar frente a nosotrxs una y otra vez.

Esto no significa que tengamos que ceder y hacer concesiones para evitar cualquier confrontación. Además, como hemos escrito anteriormente, el “espacio” anarquista es al mismo tiempo un terreno de competición política en la que se cruzan diversas estrategias. Es una apuesta que, si no pueden estar de acuerdo, estas estrategias caminen sobre senderos paralelos sin estar necesariamente en conflicto directo entre sí. Tal evento será una condición de la maduración política mutua, lo que puede permitir a la anarquía escapar de su introversión y adquirir características más peligrosas para la autoridad. En cualquier caso, es recomendable tener en cuenta que cualquier crítica de los procedimientos anarquistas deben estar separados de lxs sujetxs que lo componen, así como el valor de un proyecto político o intento, pueden ser diferentes de aquellxs que participan en ella, de lo contrario la crítica de una okupa, por ejemplo, podría ser tan estéril como una crítica hacia una organización de lucha armada cuando todo lo que se esconde detrás de esto son emociones personales. Porque la gente va y viene, pero el valor de los proyectos no conoce temporalidad.

2) El derecho le pertenece a lxs insurgentes …

“La indiferencia es falta de voluntad, es parasitismo, es cobardía, no es vida. Es por eso que odio a lxs indiferentes. La indiferencia es el peso muerto de la historia. Actúa pasiva pero es activa. Es el fatalismo. Es lo que no se puede calcular. Es lo que molesta a los programas, y hace caer los planes hechos de la mejor manera posible. Es la materia bruta que ahoga la inteligencia. Lo que sucede, el mal que cae sobre todxs, se debe a la masa de gente que renuncia a su voluntad y que permite que se promulguen las leyes que sólo la revuelta podrá suprimir. [La masa] permite el ascenso al poder de personas a las que sólo un motín podría derribar “.
Antonio Gramsi

No nos oponemos al concepto de organización, y si esto sorprende a algunas personas entonces dejamos claro que nuestro objetivo no era, ni es, que ésta se convierta en un individualista club literario y filosóficas de intelectuales y artistas que pasan su tiempo auto-admirando sus singularidades y alabando su ego.

Nuestra concepción del individualismo no viene de la creencia de que somos una vanguardia nihilista, sino que tiene claros orígenes anarquistas. En primer lugar somos anarquistas. Nuestra diferencia con otrxs anarquistas, entre otras, es que creemos que la acción anarquista se debe definir por sí misma, no por el consenso social, y que estamos en contra de todas las visiones políticas impuestas como “directriz” de una supuestamente ortodoxa línea política anarquista que cree que la única buena acción anarquista es la que goza de legitimidad social. Siempre hemos considerado -y todavía lo hacemos- tales puntos de vista como algo estrechos de mente, porque en realidad son actitudes políticas que entrampan la anarquía exclusivamente al contexto de una presencia pública- bajo ciertas condiciones por supuesto-, ya que con el fin de ser gustar a la gente se torna auto- castrada, suaviza las puntas de su carácter radical y las vértices más agresivas de sus palabras para terminar siendo no tan diferente de las palabras de otros entornos políticos (por lo general de algún partido político) que también por razones de entrismo ocultan su identidad política, usando la misma táctica en los hechos. No hace falta decir quiénes son los ganadores en este juego de políticos. Además, creemos que el compromiso revolucionario de todxs y cada unx es ante todo una cuestión muy personal que cubre las conciencias de cada unx con las propias necesidades existenciales y políticas, y no un deber que tiene que ser llevado a cabo fatalmente porque se impone por alguna clase u otro rol social.

Esta diferencia muy importante nuestra con otrxs anarquistas ha hecho que sea más fácil para nosotrxs enfocarnos en las decisiones individuales. Así, el proceso de delimitación de las funciones de la máquina social y la condiciones registradas como la apatía y la indiferencia hacia los continuos crímenes del poder impuestos en cualquier forma posible en todos los rincones del mundo, también ha formado una gran parte de nuestro análisis sobre la sociedad y, por tanto, una gran parte de nuestra estrategia.

Nos hemos librado de los síndromes de culpabilidad como “¿por qué la gente no viene con nosotrxs?” O “¿por qué nuestras propuestas no son comprendidas?” No vivimos en una era donde textos expresando ideas subversivas y revolucionarias se manden al fuego junto a sus autores. En las sociedades modernas, el acceso a las ideas libertarias y subversivas es libre. Hay libros, revistas, ensayos, análisis, historiografías, biografías y todos ellos libremente se pueden encontrar en las librerías o haciendo clic en un botón del computador. Por lo tanto, debemos admitir, lejos de cualquier tipo de obsesión, que no es que las personas no conozcan o no entiendan nuestras ideas y propuestas, sino que sí las conocen (o pueden aprenderlas con facilidad) y simplemente las ignoran por múltiples y diversas razones o, teniendo ya malas intenciones, consideran que son hostiles.

Así que la forma en que actuaremos y lo que diremos no puede estar determinado por nuestra estimación sobre la opinión de una sociedad -en cualquier manera- indiferente . Además, creemos que la reacción contra la desigualdad, la violencia y la represión producida por la autoridad no se deriva de la investigación académica ni de una sólida formación en diversas ideologías y programas, sino que de la más profunda sensibilidad de cada persona que no puede reconciliarse con la idea de injusticia que existe en todo lo que nos rodea.

Esta sensibilidad más profunda como un instinto humano no hace de lxs insurgentes entidades superiores, sino personas que quieren levantarse y atacar a cualquier forma de autoridad. Por otro lado, están aquellxs que están acostumbradxs a no tener preguntas, a no estar interesadxs, cerrando sus ojos y oídos cuando las circunstancias lo requieran, y terminan discutiendo con todxs aquellxs que perturban el orden y la falsa paz de su sociedad indiferente.

En nuestros tiempos, sin embargo, la violencia quirúrgicamente calculada sobre la que está construido el edificio de la soberanía ya no puede ser ocultada. Con la explosión de la era tecnológica y el desarrollo de la industria del espectáculo, estamos siendo bombardeadxs diariamente con estímulos audiovisuales de los crímenes más graves de poder. No es sólo lo que está sucediendo en nuestro patio trasero, sino también todos los grandes eventos que tienen lugar a nuestro alrededor. Vemos el bombardeo de las cruzadas modernas erigidas sobre las pilas de miles de muertxs como el nuevo status quo de la prosperidad occidental, mientras que al mismo tiempo estamos familiarizadxs con escenas de tortura y asesinato de una nación Islamo-fascista que fue criada, entrenada y equipada por el propio Occidente para servir a sus propios intereses estratégicos y geopolíticos. Al otro lado, vemos la extrema derecha ganando terreno en toda Europa, desde que el estallido de la cuestión de lxs refugiadxs y de la migración hace que los líderes de los partidos neonazis sean en todas partes cada vez más populares. Toda Europa está blindada, creando un continente con muros de hierro en las fronteras de donde miles de personas han sido sacrificadas en los últimos años, entre ellas muchxs niñxs. La seguridad de cada europex está teñida con la sangre de lxs desesperadxs.

Por tanto, creemos que sería preferible para lxs anarquistas, a través de nuestra acción y de nuestras las palabras, tratar de hablar en primer lugar a lxs pocxs que se sienten en revuelta contra la fealdad de este mundo.

No es necesario usar ningún anteojera ideológica para entender esta fealdad. Es por eso que no buscamos acercarnos a lxs indiferentes, a lxs apáticxs, a lxs neutrales, ni adaptar nuestras palabras para caer bien. Porque hoy más que nunca, la neutralidad no es sólo un lujo sino que una provocativa y consciente indiferencia en relación a las miles de formas de opresión del poder y, por lo tanto, es complicidad.

3) Quienes no se arman, mueren en sus convenciones.

“La guerra social hará imprescindible la necesidad de una organización, que será el progreso esencial del movimiento real. El antagonismo constante de minorías activas es el sendero del ataque a las estructuras de soberanía y de todo quien la sostiene, aquí y ahora, el ataque pondrá de relieve lo vulnerable que es el enemigo y permitirá que nuestrxs compañerxs que se encuentran rehenes del estado sepan que no están solxs y que lxs apoyamos con nuestra solidaridad.”
Gustavo Rodríguez

Cualquier crítica que no se corresponda con alguna propuesta no es ni motivante ni realmente antagónica. Es bien sabido que el concepto de organización puede causar una reacción alérgica a lxs anarquistas porque se identifica generalmente con formas arterioscleróticas similares a estructuras autoritarias (lo cual es cierto incluso en un pequeño grado) y es lógico tener esta fuerte reacción especialmente cuando una número suficiente de anarquistas impulsadxs fanáticamente  por el estructuralismo desarrollan estructuras de ese tipo. Pero ¿cuál es el significado de una crítica que no pretende superar prácticamente los problemas que encontramos en este tipo de estructuras?

En primer lugar, es importante empezar sobre terrenos comunes: Cualquier cosa que se desvíe del contexto de completo oportunismo y espontaneidad tiende a ser una forma de organización, ya sea en los casos de los grupos políticos con características de grupo de afinidad, ya sea un colectivo, una concentración, un grupo de acción directa. Si lo pensamos bien, lo que importa es la característica política y cualitativa de la organización. La necesidad de la organización se produce desde el deseo de llevar a cabo la colaboración entre unxs y otrxs con el objetivo de unir sus negaciones de la manera en que crean sea mejor.

El hecho de que seamos anarquistas individualistas no quiere decir que no tenemos perspectivas y objetivos en nuestro accionar. Esa es una visión errónea que nos suele atribuir por parte de quienes quieren socavarnos. Abrazar estas opiniones por nosotrxs mismxs sólo a causa de la reactividad a esta crítica no nos permite evolucionar. Nosotrxs, personalmente, queremos contribuir a un accionar anarquista que constantemente intente lograr algunos objetivos:

  • 1. La provocación de circunstancias y condiciones potentes (debido a su intensidad, dinámica y naturaleza) para interrumpir el flujo de funcionamiento del poder. Deseamos incriminar a la neutralidad social y crear constantemente una condición polarizada que obligará a todxs a tomar partido y abordar el dilema: ser cómplice de la autoridad o estar con la rebelión. No hay soluciones de punto medio, no hay estados intermedios. La neutralidad debe morir porque estamos en guerra.2. Nuestra intervención en el espacio-tiempo social de una manera que puede causar pequeños o más grandes cortocircuitos sociales. Con cualquier tipo de acción imaginativa queremos contribuir a la parálisis social y la desestabilización porque estas oportunidades constituyen grietas en la sociedad, y ya sea tengan duraciones más pequeñas o más grandes, sentarán las bases de un camino abierto a la radicalización, la cual se expande a través de la experiencia generalizada con caótica multiformidad.3. La agudización de la guerra global anarquista contra la autoridad. Queremos intensificar la lucha constante contra el poder utilizando todas las herramientas de lucha atribuir ningún tipo de superioridad a unas sobre otras. Sería bueno evitar la persistencia de la especialización, que es una consecuencia de la adhesión, incluso inconsciente, a herramientas específicas de lucha, pero, por otro lado y sin embargo, no debemos dudar en intervenir cada vez más dinámicamente en tantos campos como sea posible. Por otra parte, diferentes tipos de lucha no deben ser condenados pues es algo inaceptable. La experiencia del conflicto puede conducir eventualmente a despertar la conciencia, superando nuestros miedos y debilidades. De esta manera podemos estar segurxs de nosotrxs mismxs, podemos fortalecer más y más nuestro deseo de luchar y nos damos cuenta de que podemos confiar en nuestra fuerza. El conflicto abre el camino.4. Nuestra coherencia se encontrará con otros grupos de afinidad política, independientemente de la forma de acción que les representa de mejor manera, luego de la disposición común para una coordinación informal de su lucha. Esta coherencia puede resultar en una mejora automática de los objetivos citados, ya que la posible propagación más amplia de la acción anarquista puede alcanzar estas metas o incluso superarlas, instalando apuestas más grandes cada vez. Por otra parte, la secuencia de objetivos a conseguir tiene que ser fluida, de modo de evitar aspiraciones maximalistas que puedan dar lugar a la decepción de algunxs cuando no se cumplen los objetivos. Porque no importa cuán enamoradxs estemos con la idea de la destrucción final del mundo de la autoridad, sabemos que este objetivo podría ser tan lejano que es posible que nunca los experimentemos. Para nosotrxs, la aventura de la rebelión en sí misma, la insurrección perpetua, es lo que más importa. Vivir y cumplir todos los días nuestras negaciones aquí y ahora. Es por ello que queremos establecer apuestas abiertas con condiciones cualitativas siempre modificables. De esta manera nos aseguramos una flexibilidad duradera de la acción anarquista, lo que evita el estancamiento y la inactividad. Naturalmente, una crítica hacia nuestras objetivos es aceptable, pero no debe basarse en normas imaginarias que ni siquiera nosotrxs hemos colocado. Seguro que es mejor acercarse a nuestras metas aunque sea un poco, antes que no hacerlo en absoluto. Así, las críticas basadas en la cantidad de cajeros automáticos incendiados no contribuyen a nada, y sólo pueden ser escuchadas como el eco de una queja distante. En esta coherencia tenemos que dejar claro que algunas formas de acción no están para dar resultados en otras.

    Cada colectividad de la lucha anarquista, ya sea pública o conspiracional, ya sea en okupas, ataques incendiarios o llevando a cabo ataques armados y ataques con bombas, es parte de un mosaico de acciones polimorfas donde cada método complementa y apoya a los otros sin grados jerárquicos. Todas juntas representan una coordinación informal internacional contra la autoridad. No creemos que las diferencias teóricas puedan ser un obstáculo para esta consistencia. Reconocemos que entre lxs anarquistas con diferentes creencias teóricas hay personas que sirven a sus ideas con coherencia y, a pesar de nuestras diferencias, eso es algo respetable. Así que, mientras nuestras palabras y acciones no sean tratadas de una manera hostil, no tenemos la intención de tratar a otras percepciones con hostilidad tampoco. Esto a excepción de aquellxs que con un signo ideológico y político permanecen contrarixs a la multiformidad porque poseen un reiterado y permanente desacuerdo con las formas ilegales de lucha. Su polémica a veces abiertamente y otras veces de manera encubierta (disfrazado de una crítica sobre resultados, objetivos, estrategia, el méritos éticos -o no- de los objetivos) es una forma estéril de no violencia que legaliza un pacifismo idealizado, un concepto ajeno a la anarquía (al menos en la forma en que nosotrxs vemos la anarquía), y no se corresponde con un mínimo de nuestros valores. Es un concepto con raíces cristianas influenciado por un liberalismo radical que reproduce incluso en parte la ideología dominante y esconde su miedo detrás de él. Fuimos y seremos opuestos a esta tendencia de la anarquía que tiene la tradición histórica de calumniar y condenar las prácticas de acción directa así como a lxs anarquistas que las utilizan. Y debido a que la memoria no es basura, no nos olvidamos de los libelos de condena (que podrían ser fácilmente envidiados incluso por los periódicos de la ciudad) que siguieron a la ejecución de los dos fascistas de Amanecer Dorado realizada por la Organización Revolucionaria – Fuerzas Revolucionarias del Pueblo Militante. Hubiera sido mejor para los libelos aforísticos que esa acción hubiera sido realizada por individualistas o nihilistas, pero a pesar de sus esfuerzos por ocultarlo, su verdadero problema no es con el contexto ideológico de la acción, sino las prácticas de violencia armada en sí.

    5. La internacionalización de la acción anarquista en la misma base  explicada anteriormente. Queremos promover la idea de una coordinación anarquista internacional polimórfica. Una Internacional Negra que tiene que ver con la acción (está el ejemplo vivo de la FAI / FRI y nosotrxs somos una parte de ella), pero también con la propagación de las ideas anarquistas subversivas por grupos conectados en redes informales que llevarán adelante el conflicto anarquista en cada parte de la mundo.

    6. El recuerdo de nuestrxs muertxs a través de la acción anarquista en sí misma, para no dejar que desaparezcan en el olvido. Es cierto lo que dicen sobre que la lucha contra el olvido es una lucha contra la autoridad, por lo tanto, tratar de sentir cerca de nosotrxs a lxs compañerxs que hemos perdido es parte de la lucha que dejaron sin terminar. Por eso es importante recordarlxs apropaidamente y no de un modo más conmovedor para lxs pequeño-burgueses que mueren por drama y victimización.

    7. La conexión con nuestrxs hermanos y hermanas encarceladxs de todo el mundo, desde las celdas de Korydallos hasta la cárcel de alta seguridad en Santiago de Chile. Es un hecho que lxs compañerxs en cautiverio han perdido la ventaja de la fermentación política con los demás con el fin de colaborar y promover con las palabras y las acciones la destrucción de lo existente. Ellxs mismos han declarado muchas veces que no van a comprometerse con su exilio de la acción anarquista, que no aceptan que el juego haya terminado para ellxs y se niegan a internalizar la represión buscando formas de conectarse con la lucha contra la autoridad que se da fuera de los muros. Es por eso que está en nuestras manos hacer posible esta conexión.

4) Diciembre Negro – Balance y perspectivas

Al igual que en el marco de la estrategia que se ha explicado arriba, los compañeros Nikos Romanos y Panagiotis Argyrou realizaron un llamado para un mes de acción coordinada proponiendo como tema una campaña de memoria por el asesinado anarquista Alexandros Grigoropoulos. Al mismo tiempo, Diciembre Negro fue el primer intento de probar los objetivos y las estrategias descritas anteriormente. Sin embargo, ¿en qué medida creemos que se alcanzaron estos objetivos?.

  • a) Diciembre Negro, principalmente a través de la proyección negativa que causó (por los medios de comunicación), ha contribuido a la creación de -aunque sea en un grado pequeño- una situación de división para un sector de la población.b) Algunxs compañerxs participaron y contribuyeron a los enfrentamientos de los días 4, 5 y 6 de diciembre en Exarchia y otras ciudades, mientras que muchas actividades de acción directa se llevaron a cabo en el marco del Diciembre Negro.c) Hubo una amplia difusión de los medios de conflicto (siempre en comparación con lo que estaba ocurriendo en los últimos años, donde la verdad es que había un estancamiento, sino una regresión, en esta parte) en tanto muchos proyectos de acción directa han tomado en diferentes lugar en ciudades de las provincias (Rethymno, Heraklion, Komotini, Volos, Larissa, Tesalónica, Mitilene) mientras que los núcleos de la Federación Anarquista Informal (FAI) apoyaron el llamado con ataques en Atenas, Komotini y Larissa.d) Vimos una consistencia de grupos de afinidad políticos que excedieron las preconcepciones teóricas, ya que procedían de diferentes tendencias de la anarquía, que en lugar de centrarse en sus diferencias con mutuas acusaciones, se las arreglaron para contribuir a las acciones que ponían de relieve la riqueza de la multiformidad anarquista, lo que demuestra en la práctica que la actividad anarquista pública puede ser perfectamente compatible con la ilegal. Por supuesto, hay quienes consideran esto como un legado negativo, ya que más bien prefieren las preconcepciones teóricas estériles que impiden unir acciones y consistencia. No podemos explicar de otra manera el hecho de una valoración pública negativa al Diciembre Negro que proviene de un espacio anarquista y que valora como un inconveniente absoluto el hecho de que algunas personas decidieran averiguar más qué es lo que les une en lugar de lo que les divide. Si esta es la dialéctica a la que prefieren, entonces innovan en nada: esta dialéctica prevalece en el “espacio” anarquista durante décadas.

    e) Hubo una gran respuesta internacional al llamado del Diciembre Negro desde el exterior, ya que desde Chile a Italia y desde los EE.UU. a Australia fue realmente desarrollado un polimorfismo de las acciones: sabotajes a tiendas de animales, ataques incendiarios en objetivos diversos, manifestaciones conflictivas en Holanda, Suiza y Chile, bloqueos de calles con barricadas de fuego en Perú, actividades en espacios de encuentro y okupaciones tanto en Grecia como en otros países, acciones de propaganda pública con pancartas, carteles, volantes, consignas, estencils, libros y publicaciones subversivas y todo tipo de sabotajes como la colocación de artefactos explosivos en Italia y México.

    f) La verdad sobre nuestro compañero Alexandros Grigoropoulos, ha sido restaurada. Lo que realmente insultó su memoria fue poner el foco, incluso por parte de anarquistas, en su condición de “joven” e “inocente”.

    El fetichismo de la victimización puede encontrar otrxs muertxs para pasar su tiempo de ahora en adelante, como lxs otrxs recordarán a Alexandros por lo que fue en realidad: un joven anarquista rebelde que pagó con su vida por su elección de no cumplir con los dictados de un uniformado sirviente de la legalidad, que a su vez lo juzgó como culpable y lo ejecutó en el acto. Alexandros no murió durante algunas luchas sociales, como para conectarlo solo con ellas, sino que murió durante una acción insurreccional espontánea en Exarchia, una de esas que usualmente algunos/as calumnian con las peores palabras. Por otra parte, el 6 de diciembre de 2008 es una evidencia de que tales acciones no están siempre en el lado seguro (como a muchxs les gusta decir), ya que no fue ni la primera ni la última vez que un policía saca la pistola y dispara contra compañeros atacándoles dentro y fuera de Exarchia. El hecho de que Alexandros era quien era, no sirve a la agenda política de algunos y no es en absoluto casual que, si bien muchxs sabían quién era el compañero en realidad, todavía insistan después de siete años en conmemorarlo como un inocente estudiante de 15 años.

    g) Y finalmente, estuvo la conexión de compañerxs dentro y fuera de los muros de la prisión, ya que tanto en Grecia como en el extranjero presxs anarquistas apoyaron el Diciembre Negro con textos públicos, mientras que en Grecia lxs presxs anarquistas pusieron algunas pancartas en el ala A y D de la prisión de Korydallos y hubo una convocatoria pública de una manifestación afuera de la prisión de Korydallos el 31 de diciembre.

Creemos que una de las cosas que ayudaron en la amplia difusión del Diciembre Negro fue que el llamado de los dos compañeros fue lo suficientemente abierto para que todos fueran capaces de darle forma. Además, la perspectiva de la acción multiforme, sin dar prioridad a uno medio por sobre el otro, creemos liberó aún más posibilidades que llegaron a ser entendidas. Por supuesto, los compañeros Nikos Romanos y Panagiotis Argyrou, junto con los otros miembros de la Conspiración del módulo A que acompañaron la propuesta, ya sea en teoría o en la práctica, habían declarado inicialmente que percibían el Diciembre Negro como un experimento, prácticamente un “piloto” para probar en la práctica las posibilidades de una plataforma informal de coordinación de la acción anarquista, sobre los principios de polimorfismo y autonomía política de los colectivos e individualidades.

Nosotrxs por nuestra parte estamos buscando una forma sustantiva de conectarnos con nuestrxs compañerxs en cautiverio, de una manera que vaya más allá de los conceptos hasta ahora estrechos de solidaridad y tratar de transformarlos en relaciones que se muevan en aquellos de colaboración entre compañerxs. Cuando esto es posible de alguna manera, entregamos esta contribución teórica que sustenta la propuesta del compañero Nikos Romanos.

Sabemos que los textos no son suficientes para reemplazar la belleza de la comunicación en vivo, pero por otro lado entendemos que la condición de encierro no permite muchas opciones más allá de la contribución por escrito de pensamientos, ideas y propuestas apelando a cualquier persona que crea que puede conseguir algo de ellxs. Tales propuestas no son ciertamente una especie de Biblia y, obviamente, no creemos que se trate de una técnica de atraer a “creyentes”. Así, por nuestra parte vamos a apoyar y promover este tipo de propuestas teóricas procedentes de nuestrxs compañerxs presxs teniendo en cuenta que de esta manera suprimimos aunque sea de manera imaginaria los barrotes de la prisión que nos separan, mientras que por otra parte queremos desarrollar lo más posible una sana interacción con quienes  creen que podría haber un sendero común de compañerismo. Esa es la manera en que entendemos la importancia de la propuesta de una plataforma informal anarquista en sí.

Hemos notado por nuestra propia experiencia que no existen recetas y que la experimentación continua, el esfuerzo continuo para el desarrollo personal, la lucha contra nuestros propios pensamientos dogmáticos interiores, por los que estamos bastante abrumadxs de vez en cuando, son la manera de prácticamente probarnos a nosotrxs mismxs y nuestras ideas. Ideas que no deben ser petrificadas porque pierden sus dinámicas y sobre todo pierden la posibilidad de transformación. Es por eso que en nuestras sugerencias damos la bienvenida a aquellas críticas que contribuirán positivamente a cualquier desarrollo mejorador. Nuestra voluntad es la apertura de diálogos que promuevan el desarrollo de la guerra anarquista contra cualquier forma de autoridad creando una plataforma informal anarquista de teorías y prácticas sin que necesariamente la actualidad política y social borre nuestra autodeterminación. Una plataforma informal de acuerdos mínimos en constante movimiento, donde cada colectividad e individualidad preservará su autonomía política en su conjunto, así como fomentando la acción concertada como sea posible.

Finalmente enviamos nuestro más caluroso saludo a todxs lxs compañerxs de todo el mundo que dieron vida al experimento del Diciembre Negro.

Es ahora que todo empieza …

Con nuestrxs muertxs siempre presentes en nuestra memoria …

Por la Rebelión Anarquista permanente y la Coordinación Informal de la Acción Anarquista multiforme.

“Hasta que amanezca permaneceremos
con la cabeza en alto
y todo lo que podamos hacer
no dejaremos que otrxs lo hagan antes que nosotrxs”
Goethe

Nada menos que todo …

CCF- Célula de Violencia Metropolitana

PD: Hace unos días, el grupo anarquista de la ciudad de Volos “Saboteadorxs de al lado/ Memorias en Movimiento” se atribuyó el sabotaje de 52 cámaras de seguridad en muchas áreas de Volos, en el período comprendido entre principios de diciembre hasta mediados de enero (una acción inserta en el marco del Diciembre Negro) incorporando un llamado para accionar contra la sociedad de control y vigilancia. La iniciativa y las palabras de lxs compañeros que hicieron de esta llamada fortalecen en la práctica el experimento de coordinar la acción anarquista multiforme, por lo que no podemos dejar de expresar nuestro apoyo.

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Nota de Sin Banderas Ni Fronteras: este texto apareció originalmente en enero de 2016, a modo de balance y propuesta post- Diciembre Negro. Es también un complemento a la propuesta de coordinación informal planteada por el compañero Nikos Romanos, también en enero: https://vozcomoarma.noblogs.org/?p=11797

 

“Ataco, luego existo” por Nikos Romanós

 Extraído de La Rebelión de las Palabras.

Recojo del blog anarquista inglés 325 y traduzco a castellano el siguiente comunicado titulado “Ataco, luego existo” y escrito por el compañero Nikos Romanós, reflexionando sobre la propuesta del Diciembre Negro y lo que esa campaña pretendió ser y suponer, y cuáles son las perspectivas y sus posibilidades en el futuro para la auto-organización y la coordinación informal del ataque y las campañas anarquistas:

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Ataco, luego existo…

“La propuesta se extendió, la insurrección se generalizó, algunxs individuxs la asumieron, lxs antagonistas actuaron y las manecillas del reloj se activaron: con distintas acciones que van desde barricadas, bloqueos, marchas, cierre de escuelas, detonaciones explosivas por doquier, incendios y más. A esto le llamamos el proyecto insurreccional, una conjugación de teoría-practica sobre el andar, una combinación entre el pensar, analizar, actuar y proyectar destruyendo.”          De una reivindicación de responsabilidad de compañerxs anónimxs en México por tres ataques explosivos contra objetivos de la autoridad, en el marco del Junio Negro

Para nosotrxs el mes que pasó fue un terreno de pruebas para la coordinación informal de la acción anarquista, siendo al mismo tiempo un intento experimental para la coexistencia política de compañerxs de diferentes orígenes y perspectivas políticas, que mientras mantienen su autonomía política contribuirán a la realización de un plan subversivo orientado alrededor de cuatro direcciones políticas clave: Acción directa, diversidad de tácticas y teorías, el deseo de una coordinación común y la organización informal.

La campaña del “Diciembre Negro” fue un punto de encuentro para la dirección estratégica de organización informal y para reiniciar el continuo levantamiento anarquista en nuestro propio territorio e internacionalmente. Por esta razón yo creo que mereció la pena, tanto para las perspectivas de ampliación del ataque anarquista como para buscar caminos donde las prácticas anarquistas se encontrarán, para que todxs lxs que participaron en este proyecto subversivo no sólo se quedarán donde están, sino que buscarán por los medios adecuados para asegurar la continua coordinación informal de la acción anarquista, definiendo nuestras propias coordenadas dentro de la guerra social y así dando forma a esas condiciones que nos permitirán fortalecer y empoderar un frente polimórfico para diseminar la semilla de la insurrección anarquista constante en las metrópolis del mundo.

  • “Diciembre Negro – Conclusiones políticas y ecuaciones creativas”

En las interminables horas de la muerta y desolada dimensión de la prisión, a menudo estamos intentando analizar los datos de la realidad externa a pesar del mínimo de los estímulos que nos alcanzan. La observación, estudio, tratamiento y monitorización de los eventos desarrollándose en el espacio-tiempo paralelo es una condición que no debería ser tratada de manera estrecha, sino más bien con intentos persistentes de conectar con lxs compañerxs fuera de los muros que libran sus propias batallas contra la autoridad.

Tengo la impresión de que casi nadie será capaz de argumentar contra el hecho de que, en general y por varias y a menudo mutuamente independientes razones y causas, los círculos anarquistas muestran una fuerte disminución en sus actividades. Los temas que fueron capaces de desarrollar fuertes dinámicas independientes fueron pocos, y hay un sentimiento común entre muchxs compañerxs de que en los últimos tres años las dinámicas se han visto más reflejadas durante huelgas de hambre por lxs luchadorxs encarceladxs.

Si consideras el nivel de las acciones que ocurrieron durante estas luchas conjuntas y los textos abiertos que siguieron (cuando estos mantienen la necesaria sobriedad y compostura) podemos observar un espacio común, una orientación subversiva colectiva. La valoración positiva de esos períodos de densa acción anarquista los ve caracterizados por la coordinación informal, la diversidad de acciones, y la autonomía de cada colectividad e individux que toma parte en estas luchas. Aparte de esta evaluación positiva, hubo la desagradable sensación de incumplimiento en el hecho de que poco después hubo un retorno a la normalidad.

El deseo generalizado de interrupción anarquista de la rutina diaria para expandir en duración y plantear sus propias estrategias fue un tema clave de discusión y estudio, pero aún permanecía suspendido y ausente. En algún lugar, nació la curiosidad por buscar las herramientas teóricas apropiadas para que estas características pudieran ocurrir a través de campañas de acción autónoma que no girarían alrededor de huelgas de hambre sino de luchas temáticas que serían una decisión colectiva. De esta manera habría una oportunidad para desarrollar iniciativas desestabilizadoras que contribuirían a la intensificación del conflicto anarquista con el mundo de la autoridad.

Un intento así fue la campaña del Diciembre Negro, que pretendía crear un marco abierto para la acción dentro del cual sería probada la coordinación informal de la acción anarquista, la coexistencia creativa de compañerxs de diferentes posiciones y orígenes ideológicos, una superación dialéctica de los cuellos de botella teóricos con el fin de crear una dinámica inversa en oposición a la cultura del atrincheramiento ideológico, así como la abolición de la distinción entre legal e ilegal, y la creación de una percepción emergente de convergencia – para que la jerarquía en los medios de lucha pueda ser eliminada mediante la práctica de la diversidad anarquista, para que cada parte integral conforme la totalidad de la resistencia anarquista.

Esta propuesta, más allá de las cuestiones planteadas inicialmente, no fue entendida para restringir la campaña del Diciembre Negro. En cambio, como está escrito en el texto original que enviamos, la perspectiva era una apuesta para formar una plataforma anarquista informal dentro y fuera de las murallas. Este proyecto pondría en práctica el experimento de organización informal, manteniendo mientras abiertas todas aquellas características que no permitirían que se convirtiera en la “propiedad” de una cierta tendencia o en una práctica anarquista específica, sino para convertirse en un vehículo para todxs aquellxs compañerxs que están deseando transformar la anarquía en un riesgo real para el sistema.

Un punto de encuentro, una fermentación, un intercambio por la coordinación y la comunicación,para ser un trampolín de pensamiento y acción por la intensificación de la lucha anarquista. La campaña del Diciembre Negro contribuyó con mucho contenido a la discusión de las tácticas revolucionarias y mostró todo esto a través de la acción polimórfica que desarrolló. El Diciembre Negro fue un nexo de comunicación entre diversas prácticas anarquistas por todo el mundo. Una pequeña gota de anarquía que quiere evolucionar y causar los mismos eventos impetuosos, para difundir la fiesta de la destrucción en cada pulgada de tierra donde el Poder estrangula la belleza salvaje de la libertad desenfrenada.

Entonces el hilo de la anarquía y la acción directa pudo asociar a compañerxs de Grecia, Italia, Colombia, Chipre, España, Suíza, Países Bajos, Reino Unido, Alemania,México, Chile, Argentina, Bolivia, Brasil, Canadá, Estados Unidos, Uruguay, Australia, Perú, Ecuador y Bélgica, a través de decenas de acciones anarquistas polimórficas. Textos de compañerxs encarceladxs, acciones de contrainformación y propaganda, pancartas en las alas de las prisiones, manifestaciones militantes y enfrentamientos con la policía, incendios, explosivos y vandalismo contra objetivos del enemigo, eventos en okupas y centros sociales, la publicación de trabajos anarquistas describiendo la experiencia insurreccional, momentos de acciones directas, manuales y análisis teóricos desde varios puntos de vista, todos contribuyeron a su propia manera única a un frente polimórfico de lucha organizada informalmente que internacionaliza las experiencias y avanza en la ofensiva.

Si unx intenta escapar de una perspectiva estéril que sólo ve su propia jurisdicción como el centro del mundo, entonces podrá ver que de hecho en este llamado no hay una “hegemonía ideológica” de ninguna tendencia anarquista en comparación a cualquier otra; en cambio, estudiando el contenido teórico de las acciones, quizá se darán cuenta de que esta campaña desarrolló el impulso precisamente por el motivo de su apertura.

Por otra parte, si unx mira hacia atrás al pasado, tanto al pasado a corto plazo como al lejano, verá que cada vez que se ha intentado una separación de una corriente de la anarquía de una manera distinta y competitiva con las otras, ésto ha llevado a la política de atrincheramiento e introversión, lo que resulta en un corto plazo de tiempo en la pérdida de impulso. Esto naturalmente ocurre porque al retirar los términos de la discusión dialéctica, automáticamente retiras cualquier campo de confrontación fructífera a través de los cuales los diferentes conceptos teóricos pueden desarrollar su potencial. Siguiendo los pasos de tal lógica, unx es forzadx a la absolutez en el discurso, no como un medio para la autodeterminación, sino como una técnica de polarización de luchas – sin embargo esto se aplica sólo a palabras, como el mundo real nos ofrece una multitud de contradicciones, convenciones y hechos contradictorios a los que es imposible responder en base a una teoría absoluta totalmente formada. Así que esto lleva a crear distancias entre teoría y práctica, que como se exacerban conducen a cada unx de nosotrxs a tratar exclusivamente con la exhibición espectacular de eventos y no su contenido. Así que en conclusión, este llamado no promovió el separatismo, y no porque creamos que la mayoría de los círculos anarquistas sean un ambiente sano – mas bien los hechos muestran lo contrario de ser el caso – sino porque sentíamos la retirada estratégica y la debilidad política de permitir un espacio de trabajo cómodo a aquellxs que infestan el cuerpo de la anarquía. Por otro lado no podemos definirnos basándonos solamente en referencias políticas y aspectos negativos de algún “otro”.

Por otra parte, con las palabras y nuestras acciones no permanecemos indiferentes; por el contrario,hacemos valer nuestra posición empezando como individuxs, para fluír en el colectivo de quienes están en el lado de la negación, una posición que sobre la base de una invitación compañerista comunica la esencia del problema y el proyecto para la destrucción absoluta de lo existente, dando el impulso subversivo que toda lucha necesita.

  • “Algunos pensamientos sobre las críticas contra el Diciembre Negro”

A diferencia de la impresión falsa creada por algunos, nunca tuvimos la ilusión de que una insurrección entrase en erupción, como los disturbios ocurren más a menudo en la naturaleza de la aleatoriedad y no en respuesta a un texto, tampoco era la justificación de esta propuesta política sólo expandir la dinámica de algunos enfrentamientos entre manifestantes y la policía. Si esta impresión errónea no tiene relación con el llamado original, entonces aquellxs que hicieron esta crítica probablemente no leyeron con el suficiente cuidado los textos originales, ni tenían el suficiente interés para escuchar los discursos grabados en eventos públicos en okupas anarquistas y radios auto-organizadas, ya que esto fue suficientemente enfatizado explicando toda la razón política de la propuesta.

En cuanto a otro tema que se ha convertido en un punto crítico, que se refiere a la relación de lxs anarquistas encarceladxs con las comunidades anarquistas que a diario combaten la podredumbre autoritaria, es importante aclarar algunos puntos de vista en una dirección radical que no va a alimentar aún más la fragmentación dentro de los círculos anarquistas. Bien, antes de que yo experimentase la desfortuna de encontrarme en prisión, hubo un intento de algunxs anarquistas de consolidar la percepción de que lxs prisionerxs anarquistas no son algunas vacas sagradas por encima de cualquier crítica – por el contrario constituyen una parte integral y viviente de la lucha anarquista, como cada anarquista que lucha contra los bastiones del Estado y la autoridad. De esta forma también participan en desarrollos anarquistas, contribuyen con sus palabras y sus acciones durante las luchas, con la misma posibilidad de enviar propuestas y publicar críticas que lxs compañerxs fuera de los muros.

Dentro de los muros, por tanto, en un período dominado por la fragmentación y las controversias políticas y personales exacerbadas, hubo una contribución sin retórica grandilocuente a superar diferencias personales y rigideces teóricas, y que así el centro de gravedad pudiese ser cambiado hacia donde el corazón de la anarquía debe estar, en constante batalla con el poder. Este llamado fue planteado con características abiertas, no enviado a ninguna tendencia particular de la anarquía, pero dejada para cualquiera que sienta dentro la necesidad o el deseo de seguir este llamado a actuar con las condiciones y la forma que escogiesen.

Por eso el llamado fue dejado expuesto a cualquiera para apropiárselo como quisiese. Dado que esta campaña de acción específica no gira en torno a las exigencias personales, no podría haber tenido un carácter centrado en la persona. Como presxs de la necesidad incapaz de ver nuestros cuerpos corriendo libres en los senderos salvajes de la insurrección anarquista continua, la única forma de conectarnos con el mundo de la lucha fuera de los muros es la fermentación mutua entre nosotros,y gracias a esta fermentación buscamos la comunicación con aquellos colectivos y personas que se creyeron o esperaban que un diálogo, un acuerdo, fuese fructífero. El absurdo de la situación no es que algunxs nos respondiesen y algunxs no, sino el hecho de que otrxs nos acusasen en retrospectiva de no buscar ningún acuerdo.

Que las campañas de lucha como en el Diciembre Negro puedan tener como temática invocar la memoria de nuestrxs compañerxs muertxs no significa de ninguna manera que intentasen la resurrección de eventos insurreccionales pasados. La memoria colectiva subversiva fue, es y continuará siendo una parte vital de la lucha anarquista polimórfica. La sangre de nuestrxs compañerxs nunca se secará en las páginas de libros polvorientos, que forman la coartada ideológica de la inercia de la inteligencia oficial de la aristocracia “radical”, sino que continuará fluyendo por las venas de luchadorxs actualmente armando sus mentes y sus manos en incontables ocasiones para manifestar en todos los sentidos, posibles e imposibles, su odio contra el mundo del poder y sus esbirros.

La memoria de la minoría anarquista armada y lxs revoltosxs asesinadxs por asesinxs uniformadxs es una memoria que nos recuerda que cuando tomamos las armas y atacamos el orden de la legalidad, es sobre todo una actitud de responsabilidad y consecuencia por nuestrxs muertxs, por aquellxs que dieron sus vidas en la lucha y para la lucha. Es esta memoria la que nos recuerda que la anarquía debe ser peligrosa para la autoridad, violenta y absoluta contra los exponentes de la esclavitud, afilada y protegida contra cualquiera que intente suavizar sus características.

Por lo tanto, invocar la memoria de nuestrxs muertxs es una invitación a la lucha, nada más y nada menos, un momento de lucha en la ruta de la rebelión anarquista intransigente en el desierto de la subordinación social.

“Por una plataforma anarquista informal, en la teoría y la práctica”

“La insurrección antiautoritaria internacional por lo tanto se basa en una profundización progresiva de la comprensión mutua entre todxs lxs que se suscriben a ella. Esto es indudablemente un encuentro revolucionario en la medida en que será dirigido al intercambio de información sobre el trabajo que cada miembro, cada grupo, cada estructura y así sucesivamente, lleva dentro de su realidad espacial.”

Del trabajo “Internacional Antiautoritaria Insurreccionalista – Propuesta para una conversación” que, entre otras consideraciones alrededor de la organización informal para compañerxs anarquistas, viene del distante 1993.

Al empezar un diálogo vivo entre compañerxs que reconocen que estamos en el mismo lado de las barricadas, es aconsejable dejar claro lo que queremos lograr y por qué defendemos la organización informal de la acción anarquista. La organización informal es nuestra manera de transformar nuestra rabia contra la civilización de la autoridad en una oleada coordinada de ataques, interrumpiendo el monopolio de la violencia de la ley y el orden. A través de la organización informal concentramos nuestros objetivos y llamamos a condiciones insurreccionales que, si se desea, pueden ser concentradas en metas objetivas, multiplicando así su potencial. Mientras mantenemos nuestra autonomía política, sin subordinar nuestras percepciones a ninguna estructura centralizada, al mismo tiempo estamos dando ayuda y espacio al desarrollo de iniciativas individuales y grupales para que el imaginario colectivo de lxs compañerxs pueda crecer creativamente, sin estar subordinado a la voluntad política de una tendencia política.

Creemos que el desarrollo de estructuras e infraestructuras anarquistas que trabajarán en red y comunicarán con lxs demás a lo largo de la amplia gama de luchas anarquistas es el primer paso para implantar una estrategia, en la raíz de nuestro deseo de no posponer para mañana nuestra rebelión contra el dinero, la propiedad, la apatía, el reformismo. Y esto es para nuestra lucha contra la guerra del capitalismo organizado, que tiene como objetivo nuestro sometimiento completo a los dictados del establishment, un establishment autoritario retorcido que aplasta a cualquiera que trate de resistir. A través de la organización informal de la guerra anarquista, deseamos demoler las identidades sociales que nos han hecho permanecer sólo como trabajadorxs, estudiantes, presxs o migrantes, y construir comunidades revolucionarias donde desarrollemos un nuevo enfoque humano en la organización, las prácticas y las relaciones, una experiencia existencial inseparable de nuestra participación en la guerra contra la autoridad.

Tras muchos pensamientos y discusiones entre compañerxs tanto dentro como fuera de los muros, pusimos sobre la mesa de debate una idea que no era una doctrina establecida –por el contrario, es una invitación fraterna a su profundización y desarrollo por los pensamientos de todxs lxs compañerxs que deseen participar en el diálogo. Queremos crear una plataforma anarquista informal en la que el diálogo se desarrolle entre compañerxs de todos los frentes de la lucha anarquista – compañerxs buscadxs, presxs anarquistas, okupas y espacios autogestionados, colectivos anarquistas, grupos de guerrilla e individualidades autónomas – en este mosaico de diferentes conceptos y elecciones que unirán a todxs aquellxs que quieren promover la lucha anarquista de formas informales declarando la guerra por todos los medios necesarios contra la autoridad. Para evitar malentendidos, el término “plataforma” no intenta una conexión con la tendencia política de la anarquía que está arraigada en el comunismo libertario, sino que denota la creación de un punto de partida informal de coordinación.

La principal meta de este proyecto no es otra que la coordinación y el desarrollo de la insurrección anarquista en todos los campos de la vida social donde pueda crecer. No queremos la creación de una organización centralizada, sólo queremos mejorar nuestra eficacia – y hacerlo requiere la creación de una red de comunicación informal de coordinación e intercambio de pensamientos, que al mismo tiempo será visible en la difusión de su propia señal en la guerra anti-estatal. A través de esta aventura compañerxs okuparon edificios, propagaron las ideas anarquistas, se enfrentaron con lxs maderxs y lxs fascistas en las calles, encendieron fuegos para derretir el gélido deseo de esclavitud que se extiende dentro del cuerpo social, levantaron las armas contra lxs defensorxs de la explotación – todxs pudieron participar igualmente en un ejercicio anárquico que no promueve la organización como un fin en sí mismo, sino que por el contrario coordina la actividad anarquista horizontal e informal, registra los puntos de vista políticos, propone luchas estratégicas y temáticas, difunde la percepción de la insurrección anarquista continua en aquellxs jóvenes compañerxs que son portadorxs del virus del antagonismo, intenta sentar las bases de una coexistencia política saludable y de la síntesis de diferentes visiones políticas, todo mientras reconoce la sincera contribución de cada perspectiva en la lucha. Simultáneamente a través de tal aventura reconocemos todas las formas de lucha como parte de nuestra lucha mayor, y en la práctica retiramos la separación entre legal e ilegal, y podemos superar a todo tipo de “expertos” y “especialistas” dentro del movimiento. Construimos puentes entre compañerxs, reconociendo a todxs como iguales en el diálogo entre nosotrxs, y en este camino una okupa anarquista, unx compañerx encarceladx, o un grupo incendiario adquiere el mismo peso y no son categorizadxs por la presentación espectacular de sus respectivos medios de lucha.

Por este motivo el único acuerdo requerido es nuestro deseo por el apoyo efectivo de la insurrección anarquista continua manifestado por todos los medios, levantando barricadas llameantes contra la embestida total del capitalismo. En consecuencia, el llamado abierto para el compañerismo en las filas de una plataforma anarquista informal no está dirigido a compañerxs específicxs de una tendencia anarquista, sino a cualquiera, dado sólo que no condenen ninguna forma de lucha y crean en la flexibilidad y las ventajas de la organización informal. Al mismo tiempo se hace evidente que este proyecto está compitiendo con las ideas de organización central y funciones centralizadas, y es políticamente hostil a aquellxs que están tratando de colarse porla puerta trasera con los estatutos y las actitudes de los partidos políticos (sin que esto signifique que esto busque específicamente crear un dualismo para mover el centro de la discusión sólo alrededor de los modelos de organización) mientras al mismo tiempo empieza promoviendo la coordinación informal y el trabajo en red de iniciativas anarquistas informales deseando chocar con el Estado, el Capital y las relaciones sociales que reproducen.

“Un recordatorio de los puntos clave del acuerdo anarquista”

Como se ha dicho arriba, los tres principios que dan forma a esta plataforma anarquista son la autonomía, la diversidad de medios de lucha y la coordinación, siempre en el contexto de la organización informal.

Autonomía: Porque consideramos que los conceptos teóricos de cada unx y sus prácticas no deberían ser homogeneizadxs bajo una política paragüas sino desplegadas en público, contribuyendo así al desarrollo de una dialéctica anarquista. El pluralismo dentro de las comunidades anarquistas debe ser un enriquecimiento del pensamiento anarquista. Hay momentos en los que las contribuciones teóricas de grupos de afinidad complementan sus puntos de vista particulares y su evolución abarca el espectro del pensamiento crítico radical. Pero incluso si hay desacuerdos y discrepancias, los puntos contradictorios de cada concepto pueden y deberían servir como una ocasión para un mayor enriquecimiento o para algunas revisiones, si por supuesto tal confrontación es llevada a cabo en un entorno de comprensión mutua que no apunte a la degradación de un oponente dentro del movimiento.

Simultáneamente la autonomía asegura la ausencia de hegemonía que puede ser expresada en una manera dominante en modelos más concentrados, o incluso en grupos anarquistas informales. Sólo en el último caso, el veneno del poder puede ser limitado a donde comenzó y no será capaz de difundirse más allá.

La autonomía nos permite contribuir a forjar una estrategia de combate (por supuesto dado que esto es deseado) con nuestro propio perfil político y nuestra propia práctica política, contribuyendo así a un marco más amplio que reúne la fuerza y multiplica los efectos de mantener una alianza estratégica usando el concepto de autonomía. Haciendo una comparación, podemos decir que cada campaña de lucha es como un lienzo en blanco donde el único límite es el borde del marco. Cada grupo anarquista pinta a su propia manera especial y añade sus propios toques, llenando de la forma más bella la diversidad de la lucha anarquista.

Diversidad: La diversidad polimórfica de la lucha anarquista es a menudo un concepto malinterpretado, que a veces es usado como una coartada ideológica para el repudio de acciones dinámicas, y algunas veces es invocado como un proceso que debería ser la única razón para el apoyo político de acciones de guerrilla urbana. Pero estos dos pensamientos rechazan entrar en el núcleo del concepto, donde la diversidad de la lucha anarquista es la única posibilidad para mejorar sus propias capacidades para la lucha. Los medios de la lucha anarquista, desde la propaganda impresa hasta las armas, son objetos muertos si unx no intenta darles un significado y el contenido subversivo deseado. Porque la actividad anarquista es definida como tal cuando contiene en su esencia los ingredientes de la rebelión y el conflicto con cualquier autoridad.

Así que la diversidad es el reconocimiento de todas las formas de lucha como de máxima e igual importancia. Enfrentadxs con una realidad compleja debemos ser capaces de desbloquear aquellas herramientas analíticas que nos permitirán evitar enfrentarnos al mundo a través de enfoques dogmáticos. Cada acción anarquista disemina mensajes y crea condiciones y estímulos en una sociedad compleja y estructurada. Las intervenciones anarquistas alteran el curso de los eventos, trazando caminos caóticos de colisión con cualquier forma intentada de manipulación y opresión. Por este motivo cada medio de lucha usado está conectado con todos los demás, creando una cadena conceptual irrompible que es la única perspectiva creíble para la conversión de la anarquía en un riesgo real para el Estado y los jefes. Así que cuando los conceptos que son promovidos no entienden esta totalidad indivisible, entonces el fenómeno de la fragmentación que se crea produce reformismo, auto-referencialidad, fetichismo de las armas, o retrocesos ideológicos, dependiendo del lugar y la localización del eslabón en la cadena que se ha roto. Porque si la anarquía es desarmada y no puede mantener y fortalecer sus armamentos que le permitirán vengarse de lxs gobernantes de toda la podredumbre de este mundo, alcanzaremos una opción alternativa en el futuro: ser utilizadxs, como muchas otras fuerzas revolucionarias antes, para revitalizar el sistema. Está históricamente demostrado, además, que el capitalismo y la democracia burguesa aprovechan esta posibilidad de asimilación en oposición a proyectos radicales. Porque, con la misma lógica, si unx no comprende la guerrilla urbana como otro medio de lucha necesario e indispensable en el carcaj de cada anarquista, estamos condenadxs a una estrategia de retirada en la lucha global desde el momento en que se crea un movimiento a dos velocidades: al final, una parte del movimiento será completamente golpeada por la represión, y la otra volverá a los clubs literarios de inofensiva charla académica.

Coordinación: Es el punto de espacio-tiempo donde la actividad anarquista difusa sincroniza y dirige sus poderes a un objetivo específico, ya se refiera a la huelga de hambre de unx compañerx encarceladx o a una campaña de acción alrededor de un tema seleccionado. Nuestra elección es coordinar la expresión práctica de nuestro deseo de atacar el edificio autoritario en una manera oportuna y decisiva. La coordinación informal y horizontal incrementa dramáticamente la dinámica de acciones de lxs anarquistas, ya que ganan más peso y se vuelven más amenazantes si son parte de un plan organizado que ha sido basado en acuerdos informales de acción conjunta por grupos e individualidades anarquistas.

La coordinación establecida automáticamente maximiza el potencial de las acciones dentro del contexto global en el cual están siendo conducidas. Simultáneamente a través de la coordinación informal somos capaces de llegar a una interacción entre nosotrxs, ya que los pensamientos de cada unx sobre las cuestiones son colocados de manera complementaria y no antagonista con todos los demás. La elección de una coordinación informal no implica nuestra convergencia obligatoria en todas las propuestas o en la temática de lucha específica propuesta. Además, nuestra autonomía nos cubre de que esto ocurra, dándonos así la oportunidad de seguir diferentes estrategias en ciertos períodos cuando no haya acuerdo sobre la acción temática propuesta.

  • “En lugar de un epílogo…”

Compañerxs, el amanecer de esta nueva era llega con el rostro más implacable y repugnante, mientras estamos en la agonía del desarrollo histórico condensado, en este período de desarrollo capitalista voraz que destruye y arrasa toda la vida en este planeta, simplemente no podemos hablar de revolución y anarquía sin promover un método consistente de lucha que con su antagonismo hará heridas en el aparentemente invulnerable cuerpo de la soberanía. Vivimos tiempos de cambio, de los que puede nacer una perspectiva liberadora. En esta época en la que vivimos debemos hacer un divorcio definitivo con la vacilación y la procrastinación; cada minuto perdido, cada momento malgastado es terreno ganado por el enemigo. La guerra de todxs contra todxs que el capitalismo promueve no es una figura desde la aparentemente segura distancia de la periferia capitalista, sino una realidad viviente experimentada por millones de personas que literalmente han visto sus vidas arrojadas al cubo de la basura, informadxs a través de datos estadísticos extraídos por tecnócratas y analistas militares, de los cuales todos muestran cómo las políticas económicas y sus desarrollos están abriendo frentes en una zona de guerra. Está más allá de mi comprensión cómo alguien que quiere ser consideradx anarquista puede seguir sin estar convencidx de la necesidad urgente de escalada e incremento de la guerra revolucionaria, simplemente echando un vistazo a lo que está pasando a su alrededor. Contra la violencia ciega de las guerras entre Estados, proponemos la violencia de la insurrección que vuela las convenciones sociales. Rompamos definitivamente con la cultura moderna de la subordinación y la degradación.

Las posturas de cada persona no son visiones de una neutralidad objetiva y distante, demuestran elecciones y actitudes relacionadas con la lógica de las condiciones sociales. Aquellxs que posponen para mañana en todas las formas posibles el ataque contra las representaciones del poder, sólo dan un aliento de vida a la dominación y su organización del exterminio masivo.

Por nuestra parte, la propuesta presentada no afirmó un monopolio sobre la acción anarquista, sino que dio una visión de la organización informal y de las posibilidades que podemos obtener si somos serixs y persistentes en nuestras intenciones y nuestras acciones para cortar el nudo gordiano de la introversión. Queremos formar una coordinación informal internacional que será el puente entre la acción pública y la acción conspirativa, que será el siguiente paso en el desarrollo de la lucha anarquista polimórfica, intentando cumplir y profundizar cualitativamente todas las experiencias históricas relevantes del pasado.

El hecho de que este texto llegue a su final no significa que haya tratado en detalle todas las cuestiones y pensamientos que se había propuesto tratar. Además, el objetivo no es convertirse en una propuesta rígidamente demarcada, sino en una apuesta en la lucha que será enriquecida y se moverá a través de las acciones, basando así su dirección en la única cosa que puede ser considerada esencial, el movimiento sin fin y la destrucción creativa de la lucha anarquista.

“¡Hm! ¡Y cómo los tontos gritarán: ¡Tercos anarquistas! ¿Quién puede entender la tormenta que ruge en nuestras mentes? ¿Quién podría ser consciente de nuestra hambre de placer, de vida? ¿Quién puede entender nuestra derrota derivada de la cobardía humana?

Estamos solxs. No hemos encontrado compañerxs listxs para participar en la lucha por la recuperación de la vida. Por eso perdimos. Y unx de nosotrxs se desvaneció. Lxs otrxs permanecen con sus ojos pegados en el horizonte. No pudieron y no los apartaron. Este es nuestro destino.

¿Encontraremos compañerxs? De otro modo, cada unx de nosotrxs a su propia manera desaparecerá silenciosa o estruendosamente del escenario del mundo.

Un capítulo se cierra. Un capítulo de lucha, esperanzas, ilusiones. El final, sin embargo, todavía no ha llegado. Como esas vidas extrañas, inusuales, llegan a su fin, llegamos a un punto donde nos damos cuenta de que habrían estado mejor si nunca hubiesen nacido. Y esto es todo lo que había que decir.”

  • Bruno Filippi

¡Fuerza y solidaridad a lxs presxs anarquistas!
¡Organicemos la incontrolable libertad de la dignidad humana!
¡Anarquía significa ataque!

Nikos Romanós

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