Fecha de juicio de Mónica Caballero y Francisco Solar + Palabras de la compañera anarquista Mónica Caballero

Fecha de juicio de Mónica Caballero y Francisco Solar

El pasado miércoles 3 de febrero se fijó la fecha del juicio de lxs anarquistas Mónica Caballero y Francisco Solar, en el que tendrán que enfrentar una petición fiscal de 44 años de prisión por los cargos de “pertenencia a organización terrorista, estragos, lesiones y conspiración”. El juicio se llevará a cabo en la sede de la Audiencia Nacional de San Fernando de Henares los días 8, 9 y 10 de Marzo y en los próximos días serán trasladadxs a cárceles madrileñas.

Casi seis años después de la construcción del denominado Caso Bombas por parte del Estado chileno, donde ambxs fueron encarceladxs, juzgadxs, condenadxs y finalmente absueltxs, y más de dos años después de sus detenciones en el Estado español, Mónica y Francisco volverán a estar en un tribunal ante jueces y fiscales. El proceso legal contra lxs compañerxs ha visibilizado el trabajo de gestión conjunta de los Estados chileno y español en materia antiterrorista, acompañado del habitual linchamiento mediático propio de estos casos. Ha sido también la punta de lanza del actual contexto represivo que se abalanza contra las luchas, ya que se trató de la primera de la serie de operaciones antiterroristas preparadas por el Estado durante estos dos últimos años contra anarquistas y antiautoritarixs, que han imputado alrededor de 40 personas por terrorismo.

Ante las embestidas del Estado y sus diferentes formas de aislar, intimidar o perseguir las luchas y a quienes formamos parte de ellas, lxs anarquistas y luchadores/as tenemos la capacidad de afilar nuestras palabras y prácticas cuestionando sus moldes ciudadanos, encontrando nuestro propio abecedario para la superación del lenguaje del enemigo y defendiendo nuestras luchas y vínculos evitando caer en posturas victimistas, más allá de la lógica inocentista y/o culpabilizadora. Desde este lugar se han enfrentado Mónica y Francisco al encierro y de esta forma impulsamos la solidaridad.

En la negación de la autoridad y su legitimidad creada para juzgarnos, en la reafirmación de las ideas, prácticas y complicidades rebeldes, por la agitación constante y la solidaridad combativa. Siempre con lxs que luchan.

¡FUERZA Y LIBERTAD PARA MÓNICA Y FRANCISCO Y TODXS LXS LUCHADORES/AS PRESXS Y PERSEGUIDXS! ¡LIBERTAD PARA TODXS!

¡ABAJO TODOS LOS MUROS!

Barcelona, febrero de 2016

PALABRAS DE MÓNICA CABALLERO

Los medios de control dentro como fuera de las prisiones están siendo cada vez más sutiles y efectivos. ¿Para qué instalar cámaras de vídeo vigilancia? ¿Para qué contratar más carceleros y policías? Si tenemos a muchos que realizan el trabajo gratis. Con gran votación ciudadana están ahí para mantener el actual orden imperante, están en todas partes; puede ser tu vecino de casa o celda de al lado el posible delator.

Dentro de los medios de control en las prisiones, los módulos de respeto (m-R) comenzaron como una iniciativa experimental en la prisión de León, de ahí se exportó el modelo a la gran mayoría de prisiones españolas.

La base de estos módulos es que los propios presos participen en la gestión y mantenimiento del lugar como de sus actividades, etc., así se crea una sensación de dependencia y pertenencia al espacio. Idealmente se pretende que todos los internos generen dinámicas-formas restrictivas para si mismos y el resto, además de premiar las buenas conductas. Los carceleros actuarían en casos extremos o excepcionales.

La ex directora de I.I.P.P, Mercedes Gallizo, se refería a este tipo de módulos de la siguiente forma: “El mero hecho de conseguir una convivencia ordenada y con normas básicas aceptadas por todos es un cambio trascendental para muchas personas. Les ayuda a perder el miedo a la prisión y a los compañeros y es el primer eslabón para disminuir su hostilidad hacia el miedo (y de paso a la Institución) para transformar ese miedo, la desconfianza y la agresividad en normalidad y cooperación”. El ejercicio de autoridad en primera instancia lo implantan los propios presos de “común acuerdo” con las reglas básicas para normalizar y cooperar, la misma institución carcelaria fija e incentiva la creación de roles y conductas con métodos sutiles y/o en base al chantaje.

Es innegable el miedo que muchos pueden sentir al ingresar a la cárcel, los m-R aprovechan ese miedo, en él se sustentan. Implícitamente si no se cumplen las normas te dejan en un módulo normal, esto puede llegar a ser una amenaza muy efectiva.

Estos módulos poseen varios tipos de incentivos y/o recompensas, estas pueden ir desde informes favorables hasta más horas de comunicaciones (vis a vis), a su vez también tienen más formas de castigar el incumplimiento de las normas.

Se supone que el ingreso a este tipo de módulos es voluntario y en este ingreso te comprometes firmando una especie de contrato en el que queda estipulado entre otras cosas llevar una buena conducta, cumplir las normas y resolver los problemas por los cauces establecidos. Un día cualquiera en un m-R comienza con la asamblea, dirigida por algún miembro del equipo técnico (educador, trabajador social y psicólogo), todos los presos tienen que asistir y a veces participa algún carcelero. La asamblea tiene como función la resolución de los problemas cotidianos, este es el momento ideal para los chivatos y para que el equipo técnico transmita un patético discurso de reinserción social.

Algunas de las labores del módulo son las actividades programadas y la limpieza. Las primeras son gestionadas por los presos, haciendo cumplir la asistencia; en la segunda (limpieza) los presos se dividen en pequeños grupos dirigidos por un preso-representante, este representante dirige las labores y en algunos casos actúa como portavoz.

Otra pieza importante en el funcionamiento de este tipo de módulos son los presos mediadores, estos tienen que interceder en los roces o peleas que tengan los presos y resolverlos, de no poder tienen que dar aviso a los carceleros. Como es de suponer estas prácticas generan la pérdida de capacidad en la resolución de problemas, en la cárcel tienes un mediador o un carcelero, como en la calle hay policías y jueces.

Mónica Caballero desde la cárcel de Villabona.

Actualmente la compañera se encuentra en un Módulo de respeto de la cárcel de Villabona, Asturias.

[Este texto fue escrito poco tiempo antes de que se fijara fecha de juicio]

 

Extraodp de contrainfo

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