POLICÍAS DE LA UTOP ABUSAN DE UNA MUCHACHA

Asquerosos policías de la UTOP en la ciudad de Cochabamba abusan sexualmente de una muchacha, ella se aproximó al cuartel el 21 de julio para pedir ayuda porque tenía hambre y no tenía dinero, los pacos aprovechan de esta situación y la someten a abusos sexuales y torturas. El caso lo mantienen en “reserva”, con esto el Poder trata de no vulnerar el “prestigio” de la institución represora, por ello existe encubrimiento y hermetismo para sus siervos. No exigimos alguna sanción contra estos despreciables, pero sí hacemos notar que la “justicia” es protectora de estos nefastos; no alimentamos la mentalidad de la sociedad carcelaria, recusamos este tipo de actos como cualquier otro donde la autoridad esté presente. Ya hace unos meses circulo este afiche de compxs solidarixs:

Afiche UTOP

Los policías tratan de justificar su actuar aseverando que era una trabajadora sexual, pero eso no justifica que puedan abusar de ella o alguna otra persona o que la muchacha tenga problemas mentales. Estos sujetos de bajo o alto rango son el brazo represor del Poder, quienes defienden y practican el terrorismo estatal, quienes resguardan el capitalismo, no merecen ninguna consideración por mas subordinados que sean dentro de las jerarquías policiales, sociales o económicas incluida su procedencia indígena, chola o mestiza. Lxs pacxs son quienes abusan de las personas aprovechando su autoridad y uniforme, la sociedad se construye en base a una estructura de dominación y autoridad, es por ello que cuando algún individuo tiene poder sobre otros la cordura desaparece para someter a otras personas, esta sociedad debe ser destruida sin que queden brotes de su ideología autoritaria.

 

Por una sociedad sin represores, estado ni capital.

 

España. Nos separan las distancias, nos une el sentimiento. Escrito de la compañera Monica Caballero

(Palabras de Mónica Caballero desde la prisión de Brieva, noviembre 2014):

Las fechas próximas se acercan cargadas de intensos sentimientos. Por un
lado está el aniversario de la irreparable pérdida de Sebastián en
diciembre y ahora en noviembre se cumple un año de mi detención.

Recuerdo cuando me comunicaron el fallecimiento de Sebastián, fue como un balde lobos2agua fría (mal compañero en las frías noches madrileñas). La pérdida de cualquier compañero/a siempre es un acontecimiento horrible, hoy puedo mirar tal suceso y sentirme orgullosa de haber tenido a un compañero tan digno.

Recordar a los/as hermanos/as es un ejercicio necesario para quienes
construimos una realidad diferente, si no lo hacemos nosotros/as sólo nos
quedan muchas fichas policiales y reportajes de carroñeros periodistas. La
caída de un/a antiautoritario/a en esta guerra contra lo establecido no
puede ser sólo motivo de tristeza, también nos llama a seguir su ejemplo
y, en mi caso, es una inmensa alegría al recordar la hermosa vida de quien
no quiso someterse tomando el cielo por asalto.
Aunque suene repetitivo, Angry vives en nuestra memoria.
Nos separan las distancias, nos une el sentimiento.

En estos momentos donde me emocionan los recuerdos aprovecho para hacer un breve análisis de mi situación. Comienzo con un repaso de lo que motivó mi detención.

El día 13/11/13 la policía me detuvo con mi compañero y 3 personas más; nos imputan la colocación de un artefacto explosivo, éste detonó en octubre de 2013 en la Basílica del Pilar (Zaragoza), conspiración para un segundo atentado, éste hubiese tenido lugar en el monasterio de la virgen de Montserrat (Barcelona), y pertenencia a banda armada. Todo esto dentro de la ley antiterrorista.

La organización a la que se nos adjudica pertenencia es el comando insurreccional Mateo Morral, este grupo se ha atribuido la colocación de dos artefactos; uno en la catedral de la Almudena (Madrid) y el de el Pilar (Zaragoza).

Extrañamente la imputación incluye la pertenencia a FAI-FRI y GAC (grupos anarquistas coordinados), cuando en las reivindicaciones de los artefactos no se hace mención a ninguna de estas siglas.

Una de las motivaciones más decisivas para el actuar de los aparatos represivos españoles fueron los informes de sus pares chilenos; en cuanto pisamos suelo ibérico (Francisco y yo) la policía chilena hizo todo lo posible para vengar el ridículo que hicieron con el “caso bombas”, donde ambos salimos absueltos. Las palabras de Sebastián Piñera, quien era presidente de Chile en el momento de nuestra detención, al Ministro del interior español reafirman lo que digo.

La acusación que cae sobre mí y Francisco está por encima de si somos los autores materiales de los hechos. Aunque los aparatos judiciales jamás lo reconocerán, la acusación es totalmente política, la única certeza que poseen es que somos anarquistas. Jamás he renegado de las ideas que propago y eso lo castigan.

No besaré su cruz de arrepentimiento, camino tranquila al tener la certeza de que lucho por los ideales más nobles y que no acabarán con las ideas y prácticas antiautoritarias.

Armando nuestro camino, sin transar ni negociar.
        No pararemos hasta acabar con todas las jaulas.
        ¡Muerte al Estado y viva la anarquía!